01
Antes de tocar
Humedece la caña brevemente y con suavidad en agua limpia. El tiempo varía según la caña, el clima y tu rutina. El agua muy caliente y un remojo prolongado pueden alterar el comportamiento del perfil.
02
Después de tocar
Elimina con cuidado la humedad interior, evita tocar las palas y no guardes una caña mojada en un estuche cerrado sin ventilación.
- Utiliza un mandril limpio y adecuado
- No presiones la punta
- Elige un estuche con circulación de aire
- Alterna varias cañas
03
¿Cuándo es más seguro acudir a un profesional?
No fuerces una caña con grietas, palas separadas, deformación permanente o problemas claros de afinación. El raspado y los cambios del alambre pueden ser irreversibles; si no tienes experiencia, consulta a un profesor de oboe o a un fabricante de cañas.

